FINBA

«¿Qué hay de malo en ambicionar la mejor sanidad de Europa?»

«Confianza y capacidad de resistencia» fue lo que pidió ayer el presidente del Principado para que actuaciones como las del nuevo HUCA, que el próximo junio cumplirá dos años en su nuevo emplazamiento de La Cadellada, no solo consigan navegar a velocidad de crucero sino que sitúen a Asturias en lo más alto, «entre los centros sanitarios de excelencia». Javier Fernández se pronunció en estos términos durante la firma del convenio para la creación del Instituto de Investigación Sanitaria de la Finba. En un acto que tuvo lugar en la sede de la fundación, junto al nuevo hospital, el jefe del Ejecutivo recordó los tortuosos inicios del proyecto de La Cadellada: «Seguro que se acuerdan y seguro también que no olvidan los años que hubo que bregar con paciencia y tenacidad para que el plan echase a andar. Las mismas fortalezas les pido ahora para la Finba, un proyecto hermano y parejo al HUCA», indicó.

Fernández no solo tuvo palabras críticas para quienes se opusieron en su día a la construcción del nuevo complejo sanitario sino también para «la riada de noticias mayormente negativas que desencadenó» la entrada en funcionamiento del HUCA, «como si se hubiesen reventado las compuertas de la información sanitaria», lamentó. En una suerte de autocrítica, Fernández, que era presidente del Principado cuando hace dos años abrió el HUCA, señaló que «nunca negué que se pudieran haber cometido errores y tampoco tuve inconveniente en pedir disculpas por ello. Hoy vuelvo a hacerlo. Pero también estaba convencido de que la decisión de edificar un nuevo hospital dotado de los mejores medios posibles era la alternativa más adecuada».

Ante una nutrida representación de patronos de la Finba, así como del rector de la Universidad de Oviedo, Vicente Gotor (en su último acto como responsable de la institución académica); el consejero de Sanidad y una amplia representación de médicos e investigadores, Javier Fernández confesó no ser muy amante de las inauguraciones, que sí fueron nota destacada en otras legislaturas. «No soy sospechoso de tener gusto por las placas: ni inauguré el HUCA, cosa que me ha valido más de un reproche interno, ni me preocuparé nunca de que me graben los apellidos en una chapa de metal».

«¿Pecamos de ambiciosos?», se preguntó el presidente regional. «¿Qué hay de malo en ambicionar que el Principado cuente con una de las mejores sanidades de España y, a poder ser, de Europa? Vale más ser pecadores que apocados». La Finba, indicó, y el instituto que nace de la mano de la fundación, la universidad y el Principado «es una iniciativa que tiene que contar con todos para cimentar la sanidad de excelencia que deseamos».